Jul 172005
 

En la entrada de la garganta enganchamos con Jaume e Isma de Barna. Majísimos. Van con una pareja de suizos. Este es el paisaje mas alucinante que he visto de momento. Es una PASADA. Las fotos seguro que no hacen justicia, ni muestran la grandiosidad del paisaje, pero ahí van. Si haceis zoom, se pueden ver los autobuses y coches en el margen derecho, para hacerse una idea de la envergadura del asunto. Isma, Yolanda y Jaume El río desde arriba Sera y Yolanda ´por las nubes´ Pedazo de precipicio, pero no noté el vertigo :) Andamos durante 7 horas. Para cuando llegamos a la casa rural (esto si que es una casa rural, un canalón por baño, ducha fría, comida de la huerta) ya somos 9, 2 franceses, 1 alemana, 2 suizos, los 2 de barna y nosotros. La abuela de la familia es muy mayor, y fuma en pipa. No veais lo contenta quese pone al familia de la casa rural cuando nos ve llegar a los 9. Five Finger Mt. Guesthouse, a 7 horas del inicio de la ruta en Quitou. La abuela de la Five Fingers Mt. Guesthouse. Llegamos muertos, cena, cervecitas, intercambio cultural, y a dormir, que el gallo canta pronto.

Jul 182005
 

Como era de esperar, el gallo me despierta. La casa donde hemos dormido es la Five Fingers Mt. GuestHouse. Muy recomendable, para los que vienen por detras si nos leen. Ahora, que esta a 7 horas del inicio de la ruta. Tardamos un par de horas en bajar a la carretera, y ponemos rumbo a Quitou, donde habiamos dejado las mochilas el dia anterior (en Margo’s Place). Llenamos un par de furgonetas, Jaume regatea, con eso de que habla chino, todos delegamos en el, pobre. Bueno ya nos mandara a paseo si piensa que nos pasamos, y mientras tanto, que practique chino. Rumbo a Zhongdian, a 3200 metros sobre el nivel del mar. Nosotros, como somos muy senyoritos (alguno mas que otra) nos buscamos nuestra habitacion con banyo, mientras el resto del "people" se queda en el youth hostel del pueblo. Acabamos en el Tibet Hotel, por que no encontramos otro sitio con banyo. Es un hotel venido a menos, sin mantenimiento, pero eso si, tiene banyo, y adenas occidental. Recomendamos a los que vengan que echen un ojo en el Tibet Cafe que tambien tiene habitaciones con banyo recientemente; nosotros lo descubrimos demasiado tarde, ya instalados en el otro. En el pueblo hay verbena montada en la plaza, debe ser alguna fiesta pero no nos enteramos. Hay mucha gente normal de la calle bailando las danzas tipicas. Muy interesante. Tambien subimos al templo, donde el que no estan rezando dando vueltas al cilindro dorado que no se aun como se llama los que no estan bailando. Pero que van a toda pastilla! La parte antigua de Zhondiang esta en obras, en proceso de Lijianizacion (cada casa, una tienda de souvenirs) para atraer el turismo interior. Estos chinos, son imparables!!!! Nos vamos a cagar !!! Cervezas y paseo nocturno. Los banyos siguen siendo lo peor del viaje, por mucho.

Jul 192005
 

Por fin no madrugamos y desayunamos como los guiris (osea nosotros) huevos con salchichas y patatas fritas. Vamos con el resto de la gente a visitar el complejo monastico cercano, tipo tibetano. Dicen que el mejor de China sin contar el Tibet claro. Es interesante. Unos cuantos de nosotros nos vamos mas pronto de vuelta al pueblo, los que aguantan mas tiempo, al final ven una ceremonia, beben y comen no saben el que con los monjes, (que por cierto son bastante cachondos y enrollados). Ya de vuelta en el pueblo, llueve que no para! Asi que cervecita y a esperar. Andamos por el pueblo moderno, el mercado es una gozada, las verduras y la carne tienen una pinta excepcional, nada que ver con los mercados marroquies. Asistimos a Jaume en accion de nuevo regateando con las senyoras, parece que se las lleva de calle, pero nunca se sabe …. Ya por la noche, tomamos unas cervezas y jugamos a las cartas con el grupo para despedirnos. El resto marcha para Dequin, pero nosotros nos adentramos por las alturas de Sichuan, camino a Chengdu. Nos esperan muchas horas de autobus.

Jul 202005
 

Este viaje es de los que recuerdas para siempre: – 12 horas, pero solo 330 kms, y no hay atascos precisamente. – autobús pequeñito (18 plazas aunque vamos 21), que se cae cachos, y cargado en la baca hasta los topes – musica y videos tibetanos a tope. – 3 paradas para llenar el cicuito de refrigeracion con agua de las cascadas, en plan trabajo en cadena con un cubo. El deposito del agua va dentro del coche justo delante del asiento 1 (osea el mio) A Sera le ha tocado sentarse al lado del conductor, asi que va contento, intercambiando cigarrillos con él. El baño de donde paramos a comer, indescriptible, imposible ni echar una meadita. Ahora eso si, la comida buenisima coimo casi siempre. En este caso, tocino con setas en salsa y mi fan (arroz cocido). La ruta transcure por gargantas, precipicios (pa habernos matao), y ya hacia el final en los pueblos se nota la arquitectura tibetana. Tambien pasa por pastizales (platos) donde vemos varias tiendas de nomadas cuidando yaks. Esta zona esta abierta a los extranjeros solo desde 1999. Llegamos destrozaditos, pero ha merecido la pena, por el paisaje y por la experiencia. Estos viajes siempre se pueden hacer en furgoneta particular en lugar de autobus publico. Hay que encontrar gente con la que compartir los gastos. Nos resulta díficil encontrar el hotel, pues desde la estación de autobuses, el GPS nos indica en dirección contraria. Está lloviendo y hay poca gente por la calle para preguntar, vamos para enseñarle una fotocopia con el nombre del hotel en chino, pápel que cada vez se va mojando más. En fin, tenemos una pequeña crisis, pero finalmente localizamos el hotel, en el que no hablan nada de inglés y ya conseguimos cobijarnos de la lluvia. Empezamos a ojear para detectar posibles compañeros para la excursión a Yading. En el hotel no parece haber mucha gente. Desde el hotel nos acompaña una chica (que yo creo que es la guia que cogieron Colegota y Luis a Yading) y nos deja en un retaurante en la calle principal del pueblo donde cenamos entre otras cosas carne de yak fría tipo embutido. Aquí nos contactan un chino y singapureño que quieren subir a Yading al día siguiente. Nosotros no lo tenemos claro, sigue lloviendo, y a mi me duele mucho la cabeza. A ver como me encuentro mañana y a ver el tiempo.