Jun 092010
 

Hace mucho, mucho tiempo, los javaneses intentaron conquistar Sumatra. Dada la férrea oposición local, al final decidieron jugárselo a los búfalos, que en el lenguaje de aquí se dice kabau. Organizando una pelea para la que los javaneses se trajeron de casa uno bien grande. Pero los de Sumatra, que eran más listos, pusieron a uno muy pequeño. Tanto que todavía dependía de mamar de su madre y no le habían dejado hacerlo en los últimos días, así que la emprendió hacia el vientre del grandote una y otra vez hasta que éste, desquiciado se retiró, ganando (minang) los del lugar. Desde entonces, se conocen a sí mismos como Minang Kabau, el búfalo vencedor y para recordárselo a los javaneses o a los que vinieran con similares intenciones decidieron hacerse los tejados a modo de cuernos de búfalo. Lo que actualmente se conoce como “pelo pincho”.

En la excursión de hoy he recorrido más aldeas de estas tierras y gentes, dando un repaso a los tejados y fachadas más famosos o bien conservados. Cabe decir que los colores oscuros de las mismas no les sientan muy bien a las fotos, pero se hace lo que se puede.

El día ha comenzado con una vuelta panorámica por la zona, viendo, como es habitual, a los campesinos en plena faena.

Por fin he logrado verle la cresta al Volcán Merapi. La mañana ha salido soleada, aunque después se ha vuelto a nublar y ha estado así casi todo el día. Ideal para las fotos de casas oscuras. Sad

Algunas casas están ya bastante deterioradas, pero no dejan de tener su encanto. Y no son tan oscuras.

Otras, da gusto fotografiarlas. Aunque esta no es una casa típica, sino la de alguien con mucho dinero.

Aquí las curiosas tumbas de los últimos reyes Minangkabau.

Y una de las piedras en las que se han encontrado escrituras en sánscrito del siglo XIII.

Otra de ricos.

Este es el palacio de la reina minangkabau recién quemado.

Y éste el del rey, que ya hace más tiempo que se quemó por última vez y ya casi está restaurado.

Por alguna extraña razón, pese a que una de las características de la sociedad minagkabau es que es matriarcal, la del rey es más grande.

Aquí una casa minagkabau por dentro. Pueden vivir en ella varias familias o,más probablemente varias generaciones o ramas de la misma. El señor se muda a la casa de la familia de la esposa, que para eso son matriarcales. Bueno, eran. Ahora decide el señor lo que dice la señora.

Y mientras tanto, se entretienen viendo como los turistas les hacemos fotos.

Saludos,
Colegota

Jun 082010
 

Otro de los atractivos de Bukittinggi es el cañón Ngarai. Se puede observar desde un parque en las afueras.

En el parque también hay unas cuevas con pasadizos que hicieron los japoneses que hiceran los Bukittingtgeños para protegerse cuando la segunda guerra mundial. Son pasillos oscuros con bombillas así que no hay fotos.

Luego me he bajado al cañón y me he dado un paseo hasta que la carretera se ha vuelto a empinar. Porque me faltaba el regreso y ríete tú de “las siete revueltas”.

Saludos,
Colegota

Jun 082010
 

Hoy he dedicado el día a recorrer Bukittinggi. En Indonesio, “colina alta”. El cielo estaba muy nublado y como sabía que los fotolibreros me iban a reñir por sacar los cielos blancos sí o sí, y además estaba vago, he decidido darle una oportunidad a la Lumi. Mi Panasonic Lumix FS6 de bolsillo. Que ya quisiera yo que la grande pesara y ocupase lo mismo.

El distintivo de Bukittinggi es la Torre del Reloj. Que se lo regaló la reina de Holanda y como era tan grande le hicieron la torre para sujetarlo. Luego con la independencia, le pusieron el tejado de “pelo pincho” típico Minamgkabau para desmarcarse. Los coches de caballos (o caballo) son parte del transporte público aquí. No es algo turístico.

Me he metido por el mercado y he estado callejeando un buen rato, cosa que me encanta. Se supone que los días de más afluencia son miércoles y domingo, pero la verdad es que hoy martes estaba a tope.

Saliendo del mercado se accede a zonas menos transitadas, no tan concurridas.

Vuelta a las calles principales para ir al dúo que componen el Fuerte De Kock, construido por los holandeses, y el zoo con el museo. Ambos están unidos por el puente peatonal que se ve sobre la puerta encima de la calle.

No se si hubo fuerte algún día, pero apenas quedan los cañones. Se puede apreciar en la foto cómo tenían las balas en el cesto, y esperaban sentados a que vinieran los malos para dispararles.

Sigo siendo la atracción turística para los locales y me hago más fotos con ellos (algunas sin saberlo) que las que hago para mi.

Lo cierto es que me echo muchas novias. Pero me duran menos que a Wyoming. En cuanto se han hecho la foto conmigo, me dejan.

Esta escena es del museo Minangkabau. Ya sabéis, los lugareños de antaño con los tejados de pelo pincho.

El zoo, todo el mundo dice que es deprimente, y es deprimente. Así que paso de poneros las pocas fotos que he hecho, a excepción de este rincón para los peques.

Saludos,
Colegota